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 Biodiesel versus Petróleo El Siglo XX deberá ser considerado como el Siglo del Milagro, del avance tecnológico y de importantes cambios en la calidad de vida de la humanidad. La evolución tecnológica en todos los campos, realizada en el Siglo XX, superó ampliamente cualquier otro período de la historia de la humanidad. El factor determinante de este enorme crecimiento fue disponer de nuevas fuentes de energía y gran parte de esa energía fue generada por el petróleo y sus derivados. Hoy se habla en forma permanente del nuevo paradigma energético, de biocombustibles, de la crisis energética provocada por la disminución real de las reservas de petróleo y de una crisis energética a mediano plazo. Se ha impuesto en el comentario popular e incluso en ciertos ámbitos profesionales, que los biocombustibles suplantarán a los combustibles fósiles. Se ha creado incluso al más alto nivel científico, político e incluso popular, el antagonismo PETROLEO - BIOCOMBUSTIBLES. Grupos a favor de una u otra posición, unos queriendo reemplazar los combustibles fósiles y otros contra el uso de alimentos para generar energía. Hay que romper esta falacia, ambas posiciones son falsas, ni los biocombustibles reemplazarán a los combustibles fósiles, ni faltarán por estos los alimentos. Los biocombustibles son una herramienta, los aditivos naturales del petróleo para enfrentar dos problemas gravísimos que afectan a toda la humanidad sin distinción de fronteras, uno el mencionado, la disminución de las reservas de petróleo y el segundo a mi juicio el más importante, el calentamiento global. Los biocombustibles aumentarán la oferta de combustibles prolongando las reservas petroleras y dándonos el tiempo necesario para desarrollar nuevas fuentes de energía, limpias, de uso masivo, como hidrógeno y energía electrica. Los biocombustibles entretanto nos permitirán controlar el calentamiento global o cambio climático y bajar las emisiones de gases de efecto invernadero, provocados en gran parte, por la utilización de combustibles fósiles. Es real que un mundo sin energía, no tiene futuro. Es real que no hay futuro, sin energía limpia. |